Te amo
Y yo, pero me caso con otro
¿No me quieres a mi?
Sí, pero el amor no es todo.
Cásate conmigo o moriré,
le arrimó su pecho.
Salte no mas,
danzamos en un precipicio.
¡Lánzese! Os lo prometo,
No sentiré ningún suplicio.
Y dejaron de bailar
y el tango seguía,
y el violín…
cantaba eco al estribillo;
menos majestuoso
pero más solemnidad.
Una respuesta de melancolía.
Cuando se halló muerto él,
pobre enamorado,
el viento lloró,
y sonó la mítica frase:
“Por una cabeza,
todas las locuras.”
1 comentario:
Tenías razón...este es uno de los tangos más bellos que he escuchado, y mira que los hay bonitos, y la letra es sencillamente desgarradora...
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